La educación emocional y social marca y un antes y un después en la adquisición de aprendizajes. En el Colegio, nos hemos dado cuenta de que el alumnado que disfruta con su aprendizaje, al tiempo que profundiza en el conocimiento de sí mismo, y de los demás, aprende a afrontar de forma responsable la toma de decisiones, tiene una mayor capacidad crítica, trata de resolver los problemas de forma creativa… Todo ello complementado desde la acción familiar: padres que participan en el proceso educativo de forma responsable desde sus hogares: leyendo cuentos, cantando canciones, jugando físicamente con sus hijos, disfrutando del potencial que tienen las artes y de los fácil que resulta relacionarse desde la emoción.

Teniendo en cuenta todo esto, señalamos, como aplicación concreta y diferencial en nuestro Centro dentro de la Educación Emocional y Social, los siguientes proyectos: