Manifiesto

MANIFIESTO

La reforma de la Ley Orgánica de Educación (LOMLOE) es fuertemente intervencionista,
promueve la restricción de derechos y libertades ciudadanas y atenta contra la pluralidad
de nuestro sistema educativo que es clave en una sociedad democrática. Es una reforma
que conduce hacia el dominio sistémico del Estado, dotando a las Administraciones con
facultades cada vez más amplias en detrimento de las familias como primeras educadoras de
sus hijos. La LOMLOE permite distribuir a los alumnos por centros reduciendo significativamente
la elección educativa de sus padres, un derecho avalado por la Declaración Universal de los
Derechos Humanos. Se inventa un derecho a la educación pública -cuando el derecho
reconocido en la Constitución es el derecho a la educación-; la enfrenta al modelo de educación
concertada, ampliamente implantado en Europa, rompiendo la complementariedad de redes
recogida en la Constitución; devalúa la enseñanza de la asignatura de Religión en la escuela
aplicando un laicismo impropio y pone en duda la supervivencia de los centros de educación
especial, entre otros aspectos.

Por todo ello, gran diversidad de entidades y colectivos ciudadanos de docentes, familias,
alumnos y titulares de centros pedimos la protección y la continuidad de la pluralidad de
nuestro sistema educativo actual, puesto que:

• La sociedad española es diversa y democrática. Fundamenta su convivencia sobre
los valores de la tolerancia y la participación. Por ello, la escuela más adecuada para
una sociedad como la nuestra debe ser una escuela también plural, gratuita y universal.
Esto sólo es posible si hay una diversidad de escuelas con proyectos educativos y
pedagógicos propios y autonomía de los centros para dotarse de ellos y ponerlos en
práctica.

• La enseñanza concertada posibilita un modelo plural, heterogéneo e inclusivo.
Deseamos una educación pública plural y de calidad, pero eso no se logra legislando
contra la enseñanza concertada y su diversidad de proyectos. La hostilidad que
manifiesta la LOMLOE hacia la enseñanza concertada crea un escenario de
desigualdad de oportunidades para las familias que desean una enseñanza plural
asequible a todos.

• Defendemos la pacífica y armónica convivencia de las tres redes: pública, privada
concertada y privada. No aceptamos que la LOMLOE permita a las autoridades
educativas imponer la distribución del alumnado basada en la planificación
arbitraria de la Administración por encima de necesidades reales de
escolarización manifestadas por las familias.

• El Estado tiene igualmente la obligación de financiar adecuadamente los centros
educativos públicos y concertados para garantizar la gratuidad real de ambos.
Y esta financiación, respetando la naturaleza e idiosincrasia de cada red de centros,
debe cubrir sus necesidades materiales y sus recursos humanos en igualdad de
condiciones, pues ambas redes deben prestar un servicio educativo de igual calidad al
alcance de todos.

• A través del control político de la educación, estamos asistiendo también a una
agresión a la libertad de conciencia en favor de la imposición de una ideología laicista
impropia de un Estado no confesional. La asignatura de Religión, que se cursa con
absoluta normalidad en casi todos los países europeos, es una opción mayoritaria de las
familias españolas que la eligen libre y voluntariamente cada año y cuya voluntad debe
ser respetada.

• La intrusión en la LOMLOE de un concepto de inclusión radical conduce a los
actuales centros de educación especial a su desaparición a pesar de contar con un alto
grado de satisfacción de las familias que escolarizan allí a sus hijos. Pedimos al Gobierno
una dotación suficiente de recursos para atender a los alumnos con discapacidad en los
centros ordinarios y en los colegios de educación especial.

• La pluralidad educativa, la libertad de elección de centro y la formación en los
valores éticos, filosóficos o religiosos contribuyen a un mejor rendimiento y
desarrollo integral de la persona. La identificación de las familias con el proyecto
educativo elegido favorece una mayor implicación en la educación de sus hijos, y las
evidencias demuestran que una mayor implicación familiar está relacionada con un mejor
rendimiento escolar, especialmente de los más desfavorecidos.

• Mejoras reales para el personal docente y no docente de los centros. La LOMLOE
abandona a los profesionales de la concertada y de educación especial al no
introducir ni una sola mejora que permita equiparar y mejorar sus condiciones. La
nueva ley de educación debe garantizar que se aporte financiación suficiente para
mejorar las condiciones laborales, retribuciones y jornada de los docentes, personal de
administración y servicios y personal complementario de todos los centros de la red
concertada y de educación especial.

Porque a todos -centros, familias, docentes y alumnos- nos une el mismo objetivo: un sistema
educativo más equitativo, de calidad y que contribuya a una sociedad mejor.

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